ACTUAR
PARA EXISTIR
““Kuala
Lumpur es una
obra con dramaturgia
del Grupo Sanguíneo
y Gustavo Tarrío
y dirección
de este último.
No contare en
esta oportunidad
el argumento
de la obra.
Solo diré
que se trata
de una profunda,
humana y tierna
reflexión
sobre el actor
y su universo.
En la obra se
observan a actores
poniéndose
y sacándose
mascaras continuamente
como ejemplos:
serán
actores dominados
por la fiebre
creativa, incomprendidos,
consagrados,
ignorados, pero
se vislumbrará
entre tantas
imposturas a
seres humanos
siempre al borde
de quebrarse,
cuando la realidad
los choca y
destruye sus
mundos. Esto
que puede leerse
como trágico
se transforma
en manos del
Grupo Sanguíneo
en una catarata
de situaciones
en donde reluce
el humor irónico
y negro. No
se privan de
satirizar técnicas,
lenguajes teatrales,
y procesos de
ensayos, su
mirada no tiene
ningún
tipo de contemplaciones.
Cualquiera que
haya transitado
un poco por
los escenarios
encontrará
en esta obra
algún
punto de identificación.
Las actuaciones
de Juan Pablo
Garaventa, Valeria
Lois, Martín
Piroyansky y
Lorena Vega
son como el
nombre del grupo
indica sanguíneas
y habría
que agregar
brillantes.
Los cuatros
actores transitan,
cada uno en
su cuerda, por
los distintos
estados de su
personaje con
una entrega
física
y una sensibilidad
muy poco frecuentes.
Pasan sin solución
de continuidad
de un paso de
comedia a una
tragedia, de
una comedia
musical a un
“culebrón”,
de una escena
“chejoviana”
al “stand-up”
con una extraordinaria
solvencia.
El director
realiza un aprovechamiento
total del espacio
escénico.
La obra se desarrolla
por delante,
por detrás
y por encima
del espectador.
El escenario,
el camarín,
los pasillos,
la puerta de
entrada a la
sala son invadidos
por situaciones,
que obliga a
la platea a
tener tanto
una vista como
un oído
atento. Los
distintos elementos
de utilería
son originales
y provocan sorpresas.
El diseño
de iluminación
de Fernando
Berreta es muy
bueno. Juega
entre el intimismo
y la exposición,
entre primeros
planos y planos
generales, entre
el brillo del
music-hall y
la austeridad
y crudeza de
una luz de ensayo.
Como la música,
que da comienzo
y termino al
espectáculo,”
Kuala Lumpur”
es chispeante
y sincopada.
Y por sobre
todo muestra
el quebradizo,
a veces glamoroso
y a veces misérrimo
mundo del actor.